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Chevrolet · Estados Unidos · 1958–1960

Chevrolet Impala 1958–1960: el tope de gama que se volvió leyenda

Chevrolet Impala 1958–1960: nació como el Bel Air más lujoso, con sus seis faros traseros, y en 1959 estrenó las aletas horizontales en «alas de gaviota».

Chevrolet Impala de 1958
Chevrolet Impala de 1958. Foto: Alf van Beem, CC0, vía Wikimedia Commons.

El nombre Impala apareció por primera vez en un auto de exhibición de General Motors de 1956, con detalles de diseño tomados del Corvette. Hacía referencia al antílope africano, que se usó como emblema. Dos años después, el nombre llegó a la producción.

El Bel Air más lujoso

En 1958, el año en que General Motors celebraba sus cincuenta años, el Impala se lanzó como la versión de tope del Bel Air, sólo en coupé hardtop y convertible. La palabra Bel Air ni siquiera aparecía en el auto ni en la publicidad. Era más largo, más bajo y más ancho que los Chevrolet anteriores, con un techo más corto y una cola más larga.

Su rasgo distintivo eran los tres faros traseros redondos a cada lado, que se volvieron la firma del Impala durante décadas.

1959: alas de gaviota

Para 1959, General Motors renovó por completo sus carrocerías. El Impala pasó a ser una serie propia, con sedanes de cuatro puertas incluidos, y adoptó una cola espectacular: aletas horizontales en forma de alas y faros traseros alargados, como ojos de gato. Es uno de los diseños más extremos de la época de las aletas.

En 1960 las aletas se suavizaron y volvieron los tres faros redondos por lado.

Su lugar en la historia

El Impala se convirtió en el auto insignia de Chevrolet y en uno de los más vendidos de Estados Unidos. Los modelos de esta época son además íconos de la cultura de los autos modificados, en particular de los lowriders.

Al buscar uno

Hay que revisar la corrosión en piso, zócalos, baúl y la parte baja de los guardabarros traseros, y verificar que el ejemplar sea un Impala de origen y no un Bel Air o Biscayne transformado, algo frecuente por la diferencia de precio. Los adornos y molduras originales son caros y difíciles de reponer.

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