Mercedes-Benz · Alemania · 1975–1986
Mercedes-Benz W123: el sedán que no se rinde
Mercedes-Benz W123 (1975–1986): el sedán mediano de Mercedes, con casi 2,7 millones de unidades, motores diésel longevos y la primera familiar de fábrica.
El W123 reemplazó al W114/W115 y se presentó ante la prensa internacional en enero de 1976, en Bandol, sobre la Costa Azul. En once años de fabricación se construyeron 2.696.914 unidades, una cifra que lo convirtió en uno de los Mercedes más exitosos de la historia.
Seguridad por delante
El W123 avanzó en seguridad activa y pasiva: frenos a disco en las cuatro ruedas, carrocería con zonas de deformación programada, columna de dirección deformable y tanque de combustible protegido. Con el tiempo sumó ABS y bolsa de aire como opcionales. La lista de equipamiento opcional era tan larga que un auto muy equipado podía costar casi el doble que uno básico.
Diésel para toda la vida
Su fama se apoya sobre todo en los motores diésel. Hubo versiones de cuatro y cinco cilindros, y una turbodiésel que estuvo entre los primeros autos de serie con ese tipo de motor. No eran rápidos, pero sí durables y económicos, y muchos superaron con creces el medio millón de kilómetros como taxis.
Una carrocería para cada uso
Además del sedán hubo una coupé, un sedán largo de siete plazas y la familiar, conocida como T, que fue la primera familiar fabricada en serie por la propia Mercedes-Benz.
Su sucesor fue el W124, que lanzó la denominación Clase E.
Al buscar uno
Son autos muy robustos, pero muchos tienen kilometrajes enormes. Hay que revisar la corrosión en guardabarros, zócalos, alrededor de los faros y debajo de las alfombras, y el estado de los anclajes del tren delantero. En los diésel, el arranque en frío y el humo dicen mucho del motor. Un ejemplar con historial de mantenimiento documentado vale bastante más que uno sin papeles.
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